Los rockeros nunca mueren pero nacen, crecen y resulta que con once años tocan la guitarra de maravilla. Seis son los pequeños rockeros lenenses que han conquistado el mercado musical de Asturias.
Son los «Pingüinos Asemás biens», unos chavales de Campomanes que entre clase y clase, todos los miércoles de cinco y media a seis y media, han grabado su primer disco de «hardrock»: «Malu». Ahí queda eso.

Armin, Luismi, José, Pedro, Alejandro y Adrián iniciaron «hace cinco o seis años» en el mundillo, gracias a un «taller de rock» que se preparó en su pueblo. «Un día, Lafu (su profesor) nos cuestionó si pretendíamos montar un grupo. Armin y yo buscamos a los demás integrantes y luego empezó todo», apunta Luismi, guitarra y un verdadero relaciones públicas del grupo.
En los primeros ensayos se sentenció el nombre. «No sé por qué nos llamamos luego, dijimos Pingüinos Asemás biens y nos gustó. Además habíamos pensado en llamarnos Focas Locas», explica Armin, que toca el bajo.
Los integrantes de «Pingüinos Asemás biens» son chavales y eso se nota en la energía que desprenden en todo o que les rodea. Alejando Lafuente, «Lafu», es el profesor que con estoica paciencia «brega» con los adelantados pupilos.
«Son unos hachas», comenta con orgullo para relatar lo bien que llevaron los chavales el duro proceso que supone grabar un disco. «No es fácil el trabajo tan duro que supone meterse en un estudio para realizar las grabaciones y ellos lo hicieron muy bien», apunta el profesor al que todos llaman Lafu.
El disco «Malu» fue el resultado del duro esfuerzo. El trabajo está compuesto por ocho temas que a los chicos les gusta definir como «heavies». Las letras, en asturiano o «amestao» de Lena, hablan de lo que les gusta a los adolescentes de hoy en día (la música, los amigos, la play-station) y de lo que odian: el colegio y los deberes.
Las letras de «Malu» surgen de un trabajo en grupo, de una «tormenta de ideas». Alejandro Lafuente «Lafu» es el encargado de componer la música, un proceso este último en el que además intervienen los chavales. Los jóvenes «Pingüinos Asemás biens» tienen entre 11 y 15 años. El grupo está formado por dos guitarras, Pedro Ríos , de 11 años, y Luismi Moro, de 13; un bajo, Armin Fernández Rodríguez, de 12 años; dos vocalistas, Adrián García Ferreiro, de 15, y José García Fernández, de 13 años; y el batería Alejandro González Fernández, de 11 años.
El dueño de las baquetas «en el momento que empezó a tocar, de niño, tenía que realizarlo de pie puesto que si se sentaba no llegaba al suelo», recuerda Lafu. Alejandro, que estos días se encuentra de viaje en Zaragoza, ha crecido con los «Pingüinos Asemás biens», como los demás.
Todos juntos con sus juegos, sus exámenes y sus clases en el IES de Pola de Lena ya se han convertido en un experimentado grupo con un currículo de más de veinte conciertos que les han llevado por Grado, Oviedo, Pola de Laviana, Mieres, Candás y, por supuesto, Lena, su concejo.
«Del primer concierto recuerdo los nervios. Ahora unos pocos menos», señalan, y explican que les gusta «el público que disfruta. En los conciertos casi toda la gente que nos ve son mayores, bueno, menos en Campomanes donde nos van a ver los colegas».
Fans tienen muchos. El disco «Malu» que aún no se ha distribuido por los cauces comerciales, lo hará en Navidades, ya ha vendido más de 400 copias en la región. Y eso sólo con el boca a boca. Los que lo han escuchado hablan maravillas: «Son unos genios» se comenta al comparar la música que hacen con su adolescente edad. Y todo sin marketing ni artificios técnicos de por medio. En el trabajo musical de «Pingüinos Asemás biens» no hay trucos. «Toda la música la tocan ellos», apunta Alejandro Lafuente, «Lafu». En casa, las familias están «encantadas» con la afición de estos músicos precoces; los amigo son «un poco más pesados» puesto que «siempre nos piden que toquemos una».
Es el precio de la fama que amenaza con agrandarse con el tiempo. Claro que, por en este momento, los jóvenes rockeros lenenses no piensan mucho en el futuro, eso es cosa de mayores. Al fin y al cabo, «Pingüinos Asemás biens» no deja de ser un grupo de guajes de Campomanes con arte y un disco, de esos que desprenden aire rockero por las dos caras.
Fuente Original: La Nueva España (LNE).
















































